
El Tiempo de formación en niños, niñas y adolescentes, llega con nuevos retos asociados a su personalidad, temperamento, intereses, habilidades y contextos; en los que se hace inminente fortalecer el autoconocimiento, la motivación y el afecto, permitiendo acciones conscientes y con sentido. Así, desde el adulto, se posibilita la apertura a espacios de crecimiento personal y herramientas psicopedagógicas adecuadas, como la habituación escolar y el apoyo académico y psicoemocional a los hijos e hijas.